Para recordar....
Recordemos que los sacerdotes son hombres como todos, con virtudes y defectos, y que son un medio para que Dios derrame su gracia a todos los fieles, por eso no los busquemos perfectos, sino aceptémoslos como son y ayudémoslos a que sean fieles en su ministerio.
Muchas veces nos ocurre que los quisiéramos distintos, o cada uno tiene un perfil acerca de cómo quisiéramos que sea, por lo que es imposible conformar a todos. Por eso analicemos la siguiente comparación: Si el sacerdote es lindo: ¿por qué: no se casa?.
Si es feo: no encontró con quien casarse.
Si predica más de diez minutos... no acaba nunca.
Si predica menos de diez... no se ha preparado.
Si habla con voz fuerte... rezonga.
Si habla en tono natural... no se lo escucha.
Si trata temas sociales... es de izquierda.
Si trata temas morales... es de derecha.
Si se queda en la casa parroquial... no visita a las familias.
Si hace algunas visitas... no se lo encuentra nunca en la parroquia!.
Si es cordial con la gente... tiene problemas afectivos.
Si es reservado... es un reprimido.
Si hace reparaciones... tira el dinero por la ventana.
Si no lo hace... tiene todo abandonado.
Si tiene amigos ricos... vive con los que mandan.
Si se rodea de pobres... es un revolucionario.
Si es joven... no tiene experiencia.
Si es viejo... debería jubilarse.
Si el obispo cierra la parroquia por falta de sacerdotes...
el pueblo se mueve y todos firman una carta de protesta.
Si el obispo no cierra, pero el cura se va o se muere... es irreemplazable!
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jueves, 2 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Mejorar la autoestima: por Joaquín Rocha
Hoy quiero tomar en este blog parroquial prestada este articulo pequeño que me parece muy interesante y a la vez formativo para las demas pesonas, valoro mucho todo lo que dice Joaquin Rocha, y de ante mano le agradesco por escribir.
Mejorar la autoestima
Un compromiso para crecer armónicamente: por Joaquín Rocha
Psicólogo especialista en Educación para la Comunicación
joacorocha05@yahoo.com.ar
Nunca es tarde para construir una autoestima positiva y sana, y, así, poder aceptarse tal cual uno es y vivir la vida de forma plena y armónica. Con una buena autoestima, se le da a la vida un sentido, una orientación basada en conductas coherentes; lo cual significa que el sí-mismo interior y el sí-mismo que se ofrece al mundo deben concordar. Esto ayuda a desarrollar y alcanzar objetivos propuestos sin actuar de manera diferente de lo que se piensa o se dice.
“Si elijo falsear la realidad de mi persona, lo hago para engañar la conciencia de los otros (y también la mía propia). Lo hago porque considero inaceptable lo que soy. Valoro cualquier idea de otro por encima de mi propio conocimiento de la verdad. Mi castigo es que atravieso la vida con la atormentada sensación de ser un impostor. Esto significa, entre otras cosas, que me condeno a la angustia de preguntarme eternamente cuándo me descubrirán… La honestidad consiste en respetar la diferencia entre lo real y lo irreal, y no en buscar la adquisición de valores mediante el falseamiento de la realidad, ni la consecución de objetivos pretendiendo que la verdad es distinta de lo que es” (Nathaniel Branden, psicoterapeuta canadiense).
La autoestima infunde confianza sobre uno mismo y evita conductas de huida, mentira y falta de respeto hacia los demás. La baja autoestima hace que se tome una posición, frente a la vida, carente de creatividad y con miedo de conseguir los objetivos propuestos.
Una alta autoestima permite concretar lo que uno se ha propuesto. Por otro lado, sirve para entablar buenos vínculos con los demás. Se pone de manifiesto la empatía y la inteligencia emocional para comunicarse con los demás. Aunque la autoestima depende más de cómo las personas se valoran, quieren y aceptan a sí mismas que como se sienten valoradas, queridas y aceptadas por los demás. Los sentimientos que se tienen hacia uno mismo influyen en cómo cada uno vive su vida.
Para mejorar la autoestima, resulta necesario no centralizar la atención en los defectos, sino en cómo se pueden modificar. Ser crítico con uno mismo es bueno; siempre y cuando esa crítica no sea dura y contrarreste todo lo positivo. Asumir que uno comete errores hace que uno pueda poner más el acento en cumplir objetivos que en la perfección.
Aquéllos con conductas de búsqueda de perfección sólo esconden su necesidad de controlar, provocada por su inseguridad. Sólo los que hacen pueden equivocarse; los demás son espectadores de la vida.
Si se acepta lo que uno es, se descubrirán nuevas actitudes y capacidades que no se creían poseer, y, así, desplegar nuevas posibilidades frente a la vida. De este modo, se podrá pensar en nuevas metas y diseñar planes para concretarlas.
La autoaceptación es condición previa para cambiar conductas desvalorizantes. No todas las personas tienen la voluntad de cambio. En esos casos, se requiere la ayuda de un profesional que proporcione las herramientas para asimilar nuevos comportamientos que den cuenta de que cada uno es especial y único.
Expresar opiniones e ideas. Aceptar lo que sentimos y lo que somos contribuye, plenamente, a que seamos conscientes de la naturaleza de lo que elegimos y de las acciones que efectuamos. Aprender a celebrar los éxitos, tanto los grandes como los cotidianos, son importantes para lograr una mejor valoración de uno mismo.
En síntesis, una autoestima sana y plena aporta beneficios para la salud y la calidad de vida de las personas. Desarrollar la capacidad de afrontar y superar las dificultades personales. Fomenta la responsabilidad frente a los compromisos adquiridos y potencia la creatividad. Genera vínculos sociales igualitarios y asertivos basados en el respeto hacia uno mismo y, por consiguiente, hacia los demás
El dejar de ser dependiente (codependiente) de otros ayuda a centrar la energía en uno mismo, por lo tanto, se aprende a autovalerse. Sentirse bien con uno mismo, aceptarse, asumirse. Buscar la paz interior y gozar de la libertad, al mismo tiempo, nos encaminan hacia lo trascendente. Hacia el encuentro con los otros y con Dios Padre.
(http://www.san-pablo.com.ar/rol/?seccion=articulos&id=3125)
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